Mi objetivo murió ayer, desdichadamente yo no fui el que termino el trabajo, por lo tanto debería retirarme pero tengo que vengarme del maldito que tomo a mi presa, a mi muerte, mi trofeo.
Así fue como emprendí mi ardua tarea de vencer a mi enemigo milenario, empecé por su casa. En los momentos de vigilia me paraba afuera de su casa a mirar e investigar sus costumbres y rutinas, no seria nada fácil pues era el mejor.
Por momentos creía que el se había dado cuenta de mis intenciones y me vigilaba a mi también desde su ventana, era todo un paranoico, pero era un juego injusto, el acabo con mi presa ahora el debería terminar como ella, pero sabia que podía enfadar a los superiores, si sabían que me saltee la cadena de mando era posible que yo termine realmente muerto.
Volviendo a mis vigilancias nocturnas, en algunas ocasiones hasta me atreví a entrar en su edificio y acercarme a su departamento, las primeras veces solo hasta su puerta, permanecía minutos, horas, tiempos casi tan largos como el mundo mismo, aunque tuve miles de oportunidades para entrar y acabarlo no quería ensuciarme las manos, si lo hacia debería llamar mi marca personal aparte no me atrevía a entrar no por miedo o por respeto, porque realmente odiaba al maldito, en varias ocasiones me arme de coraje y me abrí paso por su puerta y luego a si habitación, lo observe por pocos segundos, mi emoción y excitación eran enormes me sentía poderoso, algo así como Deus, tenia el poder de cancelar su membresía a este juego que llamamos vida a o esta vida de juegos, pero no el no tenia que perder así, le quería dar el posibilidad de escapar par demostrar mi supremacía frente a todos en este trabajo.
En otras oportunidades entre en su cuarto, me empecé a hacer amigo de sus sueños, muchas veces le hablaba en voz baj,a obviamente no quería que despertase y se diera cuenta de mi necesidad de tomar su vida.
Me sentía ya nauseabundo de tanto poder y tantas alegrías, ya hacia un mes que mi victima había muerto y había empezado mis planes, no sabia cuando terminar mi trabajo pero estoy seguro que cuando sea el momento lo sabría, en todos esos días que estuve por su casa me tome la libertad de tomar algunas de sus cosas, entre ellas un cuchillo desafilado, unos cables para fabricar una bomba casera y unos cartuchos de escopeta usados.
Cuando me aburrí de verlo dormir, lo seguí por el subte y me invente un personaje para poder hablarle y empezar mi relación real con el.
Pensé durante una noche entera que nombre y que profesión tendría y algunas excusas de porque estaba en ese tren y porque me volvería a ver día tras día.
El primer día fui el mismo vagón que el, pero a lo lejos lo observaba y me adentraba en mi personaje intentando hablar con otras personas, a los 3 días lo mire y le hice un gesto de esos que hace la gente cuando el subte esta lleno y quiere demostrar su descontento, y sorprendentemente respondió
-“eh si es un horario puto para viajar”
Tenía una cara tan bella y una felicidad digna de las ninfa. En ese momento me presente
-me llamo Federico, y ¿usted señor?
Era masomenos de mi misma edad, la cual no revelare por fines prácticos
-yo soy Ariel
Sabia que no podía ser Ariel, aunque Ariel parece un nombre de una persona de facciones delicadas como el, sabia que mentía, y lo entendía al fin y al cabo yo también estaba en el mismo juego que el y debíamos cuidarnos las espaldas nosotros mismos.
-Ariel, Ariel. Ariel, que te trae por el subte, acaso haz de trabajar?
-si si, por supuesto compañero, soy diseñador Web, y ¿vos?
-pues, yo me dedico a la odontología, soy pasante en el hospital Muños, ¿lo conoces?
-ah no. No conozco mucho de por acá.
-ah que bueno, te voy a matar… Ajajá y ¿que estas diseñando en este momento mi maravilloso amigo?
-¿Cómo? ¿Cómo? ¿Dijiste que me ibas a matar?
-eh si lo dije, pero no me hagas caso, suelo decir esas cosas sin pensar.
Y saque mi arma y lo apunte sigilosamente por debajo de mi abrigo, lo empuje un poco para que se diera cuenta.
-así son las cosas… ¿eh?
-si así es, lo tengo que hacer, es la única solución.
-todos estos meses que aparecías en la puerta de mi edificio, en la puerta de mi casa, en mi habitación, sentado frente a mi, hablando contándome de tus cosas, te crees que no lo sabia?… ¿Qué no me daba cuenta?, todas esas veces que me moví , fueron para que pensaras que me iba a despertar y acabes con este supuesto juego, que se supone que tiene que ser divertido, pero ya hace meses que matar dejo de ser divertido, yo ya madure no puedo hacerlo mas, si vos queres seguir bien por vos, termina conmigo ahora.
-no no, primero me quiero divertir con vos.
-si así lo quieres, podríamos ir a un hotel.
-Nunca maldito degenerado
-yo sabia que tenias que tener algún defecto, tu piel morena la acepte, pero que seas Maricon?…nunca.
Salimos del subte, y ahí enfrente de todos deslice el cuchillo, que me robe de su casa, por su cuello lentamente. Cuando termine el trabajo nadie se había dado cuenta, lo salude, le di las gracias, y cada uno se fue por su lado.
Mientras el se alejaba me di vuelta y mire a mi costado la facultad de odontología, entre y tire mi credencial de full time-killer
Charles Mathew Lombardee
Dedicado a A.Horton y a sus funámbulos


Un verdadero deleite, encantador.
¿Cómo supiste tan bien hacerme rememorar antiguas travesías?
Sin importar el orden de los puntos, el punto quedó claro y el orden no es más que la sucesión de cinco letras -y un escalofrío.
El significado emocional jugó su papel y este texto, mi amigo, habló por si mismo. Se encendieron mis apagadas venas.
Nos vemos a la vuelta, donde la tierra canta fuerte y las murallas de Teleute (La Magnificente) nos invitan una aventura.
Rno te Maldiga hermano de armas
Punta bosque reinara sobre el nuevo continente pero necesito ayuda, y vos necesitas ayuda con tu hermano.
Salgamos de aca!!!!!
Excelente texto.
Excelente final.
Ese cuchillo es como el que uso para suicidarme todas las noches. Lastima que tambien lo uso para comer